El último domingo, por primera vez, un cargamento de semillas de cebolla con certificación internacional partió desde Jáchal con destino a Holanda.
Se trata de un envío de casi 9.000 kilogramos de simiente. La operación se concretó con la empresa compradora Enza Zaden.
Así, bajo la dirección técnica del ingeniero agrónomo Alejandro Acosta, y con la participación activa de los productores jachalleros Ramón Villafañe y Pablo Varas, se implementó un riguroso protocolo que incluyó ensayos adaptativos en distintas zonas del departamento para identificar la respuesta fenotípica óptima de las variedades cultivadas.
Las 8 hectáreas destinadas a la producción fueron manejadas con precisión quirúrgica: optimización de sistemas de riego, nutrición vegetal con fertilizantes específicos para la etapa de floración, control estricto de agentes polinizadores y un seguimiento técnico intensivo que permitió superar las auditorías fitosanitarias exigidas para obtener la certificación internacional. Todo quedó documentado.
Fuentes cercanas al proceso indicaron que, si la empresa compradora queda satisfecha con la calidad de la producción enviada, esta experiencia piloto servirá de base para un plan que sumaría a más productores locales en futuras temporadas.