Un colectivo que trasladaba a 44 pasajeros desde San Juan hacia Chile, como parte de un "tour de compras", fue retenido en la aduana chilena en el complejo Los Libertadores. Las autoridades detectaron que la unidad no cumplía con las condiciones de seguridad necesarias para circular.
La revisión del vehículo reveló serias irregularidades, entre ellas la rotura en el lateral de una de las cubiertas. Dicho defecto motivó que los agentes de la Policía y de Gendarmería Nacional, junto con personal chileno, rechazaran el ingreso del micro a territorio chileno.
Los pasajeros fueron obligados a regresar hacia Uspallata, Mendoza, debido a que, además del mal estado del vehículo, se encontraron problemas en la documentación. Allí, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) realizó un acta correspondiente.