Agentes de la Policía Federal Australiana incautaron más de 800 kilos de cocaína, valorada en unos 200 millones de dólares, escondidos en un barco que venía desde Argentina.
El barco llamado "St.Pinot", había pasado por los puertos de San Lorenzo, en Santa Fe, y de La Plata, antes de ser interceptado a la altura de la ciudad australiana de Perth, donde las autoridades recibieron una llamada de emergencia de un barco denominado "No Fixes Address", tras el aviso constataron la presencia de paquetes con droga.
Además, descubrieron que los tres hombres que estaban a bordo de la embarcación no tenían experiencia en navegación e incluso habían comprado la nave con dinero en efectivo el día antes de lanzarse al mar.
Advertidos de la situación, la Aduana argentina y la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) comenzaron una investigación conjunta para confirmar cuál fue el punto de salida.
Paso seguido, el fiscal Diego Iglesias ordenó un relevamiento de cámaras de seguridad de los puertos por donde pasó el barco para intentar establecer el momento en que la cocaína fue ingresada al buque.