La actriz y conductora Flor de la V compartió hoy un emotivo mensaje para celebrar los 11 años de la sanción de la Ley de Identidad de Género N° 26.743, la que le permitió ser la primera mujer trans en obtener su DNI sin tener que enfrentarse a pericias psiquiátricas o exámenes médicos.
“Durante muchos años, llevé un nombre en mi DNI que no me representaba. Crecer como ciudadana sin acceso a derechos, te hacía creer que no eras merecedora de nada”, dice la columnista en las primeras líneas que acompaña su posteo.
Además, recuerda cómo se llegó a la sanción de la ley y recordó que se trató de un amparo judicial como parte de una estrategia que llevó adelante la federación LGBT, “las chicas de ATTTA” para que el proyecto sea difundido en la opinión pública.
“Les soy honesta, hasta esta propuesta jamás había imaginado que algún día podría cambiar mi identidad. Convertirme en una actriz popular me dio ciertos privilegios, uno de ellos era el no necesitar mostrar mi DNI para validar que era yo, para todxs, yo era Florencia De La V”, reconoció.
“No podía escapar a la incomodidad de llevar un nombre que no me representaba”.
Por una cuestión formal, en los contratos de trabajo para el teatro o la televisión, tenía que dejar asentado el nombre que figuraba en su documento de identidad, una realidad que la incomodaba a la hora de leerlos y firmarlos.
Además, la actriz aseguró: “La incomodidad no tenía que ver con la intención de ocultar mi pasado; era algo que iba más allá de eso: se podría decir que surgía de la necesidad de que mi presente fuera aceptado”.
“A pesar de los fueros del espectáculo, la falta de derechos me recordaba que seguía siendo una ciudadana de segunda”
Por último, Flor de la V recordó las consecuencias de no poder ser reconocida ante la ley como ella se sentía, como el hecho de tener que renunciar a los derechos “fundamentales para cualquier ser humano por no tener DNI, como la educación o la salud”.
“A pesar de tener una obra social, yo no iba al médico para evitar la incomodidad de ser llamada con otro nombre en la sala de espera. La primera vez que leí mi nombre en el DNI, lo hice con lágrimas en mis ojos porque comprendí la importancia de llamarme Florencia”, concluyó la conductora en la descripción de una serie de fotografías del día que firmó su verdadero documento de identidad, con el que sí se siente representada.